12.12.11

Tus besos en el aire

En la estrella mas cercana construí mi casa, mi piel se tornó en ceniza y mis ojos, hartos de vida, se deshicieron con la visión de esa estrella, esa última estrella. Cuando la sangre corre por mi cara y se evapora al caer de mis mejillas, recuerdo todos esos momentos contigo, con tu cuerpo.
Esas tardes en un campo verde rodeado de amapolas, con una mujer de la que desconozco el nombre, ella me dice que se llama como las flores de este campo, que la gusta que la llamen así. 
Yo para ella soy Gris. Me llama así por que mis ojos siempre están tristes, aunque siempre torne una sonrisa ella sabe de sobra que en mi interior estoy triste, que casi estoy muerto por dentro. Lo sabe por mis ojos, solo por mis ojos.

Y en ese campo me mira riendo por mis comentarios estúpidos mientras agito los brazos intentado explicar cosas insanas, y es en ese momento cuando percibe que el gris de mi mirada se torna de colores alocados, es en ese momento en que sus labios siguen sonriendo y desvia su mirada a las nubes... Esas nubes, esa estrella... Ese fin.

20.11.11

Insomnio/Amnesia

Un día te tumbas en tu cama, cae la noche con un programa aburrido que habla sobre la copula entre ailoropodas melanoleucas... Vamos, putos osos panda. Un panda es ruidoso mientras se zumba a una panda... Te recuerda tanto al porno. ¿Habrá porno con osos panda? Lo hay con perros y caballos, seguro que algún degenerado se ha grabado metiendo su diminuto pene en un oso panda. Seguro.
Y con cada tic se cierra un poco más el ojo izquierdo y con cada tac, el derecho. Y en la pantalla sigue un tipo con pinta de entendido haciendo gestos exagerados mientras explica como el señor panda penetra salvajemente durante treinta segundos a la fogosa señora panda. Ahora más que osos panda eres un jodido koala.

Un golpe en el brazo te despierta. Casi en shock abres los ojos, llenos de ojeras y amoratados. Tu cara es pálida  casi más que la del muerto que están enterrando. Si estabas en tu maravillosa cama de mil euros ¿Que cojones haces en un entierro?
'Pobrecito' pasa por tu cabeza. Pobre desgraciado que no recuerdas ni quien es ni porque mierdas estás en un cementerio, con el mal rollo que te dan. Demasiado George A. Romero y lo sabes. Empieza a temblar el suelo, el ataúd que guarda a tu querido 'nosequien' emite un ruido aterrador y se abre de manera tan violenta que las bisagras se destrozan. Todos gritan, todos huyen... ¡Han vuelto! ¿Y tú? Tú estás contento porque eso significa el fin del mundo. Adios trabajo, adios ex-novia amargada, adios amigos cabrones, adios deudas, y lo mejor, adios mundo cruel.

Esa frase está demasiado usada.

Un pitido clinico te vuelve a abrir los ojos, sala blanca, con cama blanca, sabanas blancas, cortinas blancas, sofás blancos, chismes que pitan blancos. Todo apunta a un hospital, y has sido maravillosamente operado. Ahora como Bob en el Club de la Lucha te has quedado sin las joyas de la corona. Cancer de testículos. Ahora no tienes fisicamente algo que, hace ya décadas, perdiste metaforicamente.
Ni tu gorda mujer fumadora compulsiva está en tu sala, está afuera fumándose otras dos cajas de rubios que la derivarán, tarde o temprano en cancer, no de testículos, obviamente.
Y tú en tu habitación compartida, rodeado de hipócritas que ves todas las semanas y tú con tu estúpido optimismo. No eres el puto Farinelli, tu ni huevos, ni dinero. Y por cierto, de tu magnifica cama de mil euros, ni una astilla.

El sonido de un camarero torpe que se tropieza y el energico grito de una multimillonaria mientras se le mancha el vestido con un James Berry Vineyard Paso Robles del 2007 que iba rumbo a tu mesa. Un vino que su botella cuesta mas que el vestido de esa. Un jodido gasto de dinero porque a ti te sabe exactamente igual que el vino de brick que bebes en fiestas y que mezclas con cocacola, pero las apariencias son las apariencia, no ibas a pillar un Don Simon de euro el litro. Rubia, ojos azules, pechos descomunales plastificados y euforica por que un lapsus ha hecho que su precioso Ali Hirminid, o algo así, no alcanzas a escuchar, se haya manchado con un vino mas caro que el fabuloso Ali comosea. Y no, no se ha manchado con un plato de percebes que chupaba ansiosa en la mesa de al lado, a más de dos metros,  pero si con el puto vino que ibas a tragarte. Rascandote cabizbajo buscas una solución mientras el Cthulu grita al pobre camarero que mearia en tu sopa si no fuera por tu aspecto, lo sabes de sobra por que le has visto hacerselo a otros,  si pudieras verte la cara que el teme seguro que tendría un tono amarillo leproso que tira para atrás. Tu aspecto y tus propinas. Pero obvias, sonríes, te acercas a la del vestido y susurras: “¿Sabes que el percebe tiene un pene veinte veces más grande que su cuerpo?“

Y ya la cama te la sopla.

6.11.11

Schrödinger experimento con mis huesos

Estoy vivo y muerto a la vez, en mi caja soy feliz, en mi muerte hayo el fin, en mi vida intercambio palabras con moscas metalizadas de mirada asesina. En mi caja soy feliz viviendo muerto cada día, en mi caja no hay dolor para un vivo, solo descanso para mentes incautas como la de los gatos.
Ya no tengo que entender el lenguaje confuso como ordenadores de gente que quiere saber sin interes como me siento hoy. Hoy soy el rey de tu mente, mañana estaré muerto.

Bailo como una bolsa al viento, me dejo llevar por suaves brisas de papel maché, navego en olas de cordones y escavo un foso en plastelina verde, azul y blanca. Juego y pinto manchandome las manos, no puedo mirar el futuro, por que mi futuro es el siguiente minuto que pasaré riendo en el patio de recreo, gritando de manera alocada imaginandome capitán de un barco pirata, robando tesoros y bebiendo ron. Pirata de arenero, bucanero a la orden de la enseñanza. Hoy soy el niño de tus recuerdos, mañana estaré muerto.

Y de todos los minutos que pasé en tu cama, rogandole al tiempo que no pasara, que nos dejara cinco minutos mas. Nuestro besos no querían acabar, nuestros labios necesitaban estar el uno junto al otros, nuestros ombligos inseparables y nuestras sabanas manchadas de amor... Miedo y asco en cada momento. Dulce apaciguadora de almas que me quiere encerrada en su cuerpo, mirame y no dejes de hacerlo hasta que mi cara se borre, hasta que mi recuerdo se esfume. Hoy soy el amado que siempre quisiste, mañana estaré muerto.

Estoy vivo y muerto, nunca supe decidirme.

30.10.11

Azotes fotografiados con compactas

Madrid era nuestra.

Conocíamos sus calles, vivimos en ellas, sufrimos, amamos, rozamos, saltamos, gritamos, corrimos, reimos,  besamos, pegamos, robamos, pintamos, escribimos, fotografiamos, comimos, bebimos, vomitamos, cantamos, disfrutamos, soñamos... Nos perdimos.
Pisamos cada baldosa de suelo y cuando las cambiaban volvíamos a pasar para que nuestra huella, ficticia, quedará ahi. Usamos cada fotomatón que tenia la ciudad, pintamos nuestros nombres en cada esquina y notamos la lluvia en nuestros rostros cada lluvia de verano.
Nos compramos miles de postales que nunca llegaron a ningún lado, nos sentamos en una plaza llena de gente, bailamos al son del cuarteto de cuerda que tocaba en aquella calle. Subimos las escaleras de cada edificio, nos colamos esa noche en el museo y robamos sonrisas a los cuadros. Dormimos en un tejado desde el que se veia el reloj que salía por la tele y tus ojos siempre me decían que sonriera.

Los años pasan, las vidas mueren y nosotros no íbamos a ser especiales.

26.10.11

De esas cosas que te salen en un parque

Y si me encuentras muy despacio
en algún lugar to' borracho
y me dices al oido birguerias
miraré al destino de rodillas.

Si a cada paso me caigo,
si en cada lucha te fallo,
levantaré mi puño en alto
y me alzaré otra vez, otra vez.

No te puedo demostrar
lo triste de mi valia.
No puedo ni alcanzar
un susurro en el espacio.

Tocaré notas en blanco,
un acorde con desgano,
un guiño obcecado
o mi vida desde el tejado.

Y no puedo seguir
con estos versos de marmota.
Y no puedo mentir
con tus labios en mi boca.

24.10.11

No te vayas al olvido

Me compré un corazón pensando que me serviria para afrontar una vida, vendí mi cordura por cinco gramos de acido que me dejaron en una cuneta, extenuado, exánime.
Cada paso acerca a tu boca, cada segundo te alejas un poco mas y vas susurrando los versos de un poeta erratico mientras me miras sabiendo que te traicioné, sin sonrisa en tu cara.
En el valle sentado, sin cara, sin alma, sin cuerpo, desplomado bajo mi sabana de estrellas, el cielo me pertenece, nunca nadie me lo ha robado, aunque digan que nunca fue mio, aunque tú me digas que fue la idea de un demente, que la noche es de la noche, que el día es del día y que yo no puedo convertirme en dios, que yo no puedo ser en lo que nunca quise creer.

Una manzana cae del árbol, una lagrima del cielo y un millón de soles me inducen a mi mas profundo sueño, en una cama de hojarasca, exalando lo poco que quise de vida en cada suspiro entintado por las palabras de un falso profeta. Quise que creyeras en mi amor.
Duermo en el suelo, me llueve en la cara y te puedo besar bajo la lluvia. Labios mojados, mejillas frias y de nuevo esa sonrisa que me llama idiota pero me quiere a la vez. En el bosque podemos morir juntos, por que si te abrazo no te suelto.

8.10.11

Cuarteto de cuerda en el funeral de la memoria

Te levantas con una llamada.

La muerte acecha en cada esquina, pero no quiere contigo, el cielo se vuelve de color purpura y tus pupilas no ven que el billete de metro es un billete al infierno. Pero tu te sientes tan feliz en tu ignorancia, sabes que retozas en la cama con la mas bella, que el sudor lo compartes, que las lenguas se entrelazan en los besos, tú la quieres siempre cerca, tú la quieres siempre en tu cama.

Te duermes con la tele puesta.

Sueños programados de tu mente materialista. Eres el dueño del mundo, tienes todo el dinero, tú dices lo que se hace, tú eliges quien muere... Pero este sueño muestra el fin de los sueños, postrado en una cama el hombre más importante del universo, tú, fumando esos puros tan caros que te han llevado aquí. En el hospital no se puede fumar pero ¿Quien te lo va a impedir? Nadie a venido a verte perecer, avaricia te dejó solo en un mar de oro. Y hoy vas a morir rodeado de prensa y enfermeras. Hoy vas a morir solo y lo sabes, y bajo esa piel tosca y ya casi muerta se esconde el trotamundos que siempre quisiste ser y de sus ojos sale una lagrima, una lagrima que se desliza por tu mejilla.

Te levantas entre sudores.

La mujer que da las noticias a las tantas de la madrugada sigue farfullando las noticias que acarrean al mundo, levantas del sofá y vas a beber agua, de camino al salón te cruzas con ese espejo que pusiste ahí porque no te quedaba más espacio. Y el señor que aparece en el reflejo no se parece en nada a lo que ese joven soñador queria llegar a ser. No hay barba desaliñada, no hay ropa vieja ni sonrisa en la cara, no hay ni rastro del trotamundos que quisiste ser, apenas hay un recuerdo. Asististe a tu propio funeral y no quieres recordarlo, no recuerdas tan siquiera el movimiento armónico simple que dibujaba esa cuerda mientras hablabas con tus amigos de Dalí, Picasso, Monet, Klint y Van Gogh...

La cuerda siempre hará una onda...


30.9.11

Aloha i'a au oe

De las suaves arenas que rebosan mis costados al tumbarme al lado de una sirena sin cola, de las aguas dulces que salen de este mar salado. De pájaros pintados y de estrellas enroscadas se nubla el cielo, de alegres melodias se llenan mis válvulas y de tus besos mi boca.
Y es que aquí, en esta playa sin mar, en esta noche sin estrellas solo puedo decirte al oído mil versos, un soneto y cinco rimas faciles para dejarte impresionada. Que soy un mal pintor, que soy un mal poeta, que me falta una oreja como a Vincent y me sobran las ideas para decirte esas cuatro letras que nos vuelven estúpidos a los dos.

Soy el sonambulo en alta mar, el idiota que cayó por la borda y se ahogó entre algas... Mi sirena de cuento, mi dulce reina de los mares... Déjame perder el oxígeno a tu lado una vez mas, ponme un collar de flores y susúrrame al odio, como tu solo sabes hacer: Aloha i'a au oe.

24.9.11

¿De titulo? Mi vida en un canuto

Y de vuelta en un gusano fundido de acero que viaja por los corazones de Madrid, de vuelta entre gritos, lamentaciones y otras razones por las que el suicidio es la única solución, las risas son nuestras gotas de salvación.
Atrás los amigos abandonados, a un lado una maleta llena de vacío y enfrente un ruido ensordecedor que tu adelantas, te ries, hablas y no se te escucha... Pero te ries. Nos nubla el chirrido, nos recuerda a lo frívolo de nuestras mentes y en la neblina del dolor sonico nos encontramos en nuestras tierras, amarillas las paredes y escaleras automáticas que nos elevan al séptimo cielo, y los gordos conformistas que usan ese estúpido ascensor, que no saben mover sus pies coordinados para subir.

Y en la superficie, indiferencia, un manto de césped mojado con cerveza rubia, de los culos de botella que agarramos para tragar y mirar la constelación de Orion en el cielo, divagar de nuestras vidas y perder el rumbo de todo lo vivido, que dentro de años seremos nada... Cenizas encima de cenizas.
Mi amapola creció encima de polvo, sus pétalos cayeron de un disparo y su sangre se esparció en mis sabanas, despierto entre dormidos, muerto entre vivos.

Mi testamento se quemo con mi casa, mi muerte se auguro con gran efectividad. Caída de un noveno, cuerdas de tender rotas y un sonido seco que se acabo dispersando en las palmeras, un remanso de paz entre carreteras. Y ahí, el polen que nos hizo tener alergias, el chocolate que nos hizo reír del vuelo de una mariposa y de nuevo esa rubia en tu regazo...

Una llamada al móvil, una frase... Vosotros lo que pasa es que os habéis fumado muchos porros.