Aquí estoy otra vez más, sentado enfrente de este piano que no se tocar, con ese traje que me regalaron los muertos y con esa corbata que tanto te gusta. Estoy aquí tocando continuamente el Sol, quemándome los dedos por pulsarlo, siento arder mi piel y volverse ceniza, siento como mi sonrisa aumenta. Me miro la mano y veo que mi yema sigue intacta que el Sol no me hizo nada, que mi mente lo imaginó.
Cambió a La y las notas guían mis dedos y los compases surcan mis palmas y me llevan, me dominan. Es la música llenando está habitación, una música lenta, triste, solitario y deprimente. Mientras el pentagrama se llena de sentimientos insensibles veo como un título se esgrime en lo alto de la hoja, veo letras enzarzadas escritas con la mejor caligrafia: La muerte y el fuego.
La habitación teñida de negro, mis ojos cada vez más encendidos, muestran mi odio, mi ira, mi amor, mi miedo, muestras a un niño asustado huyendo de corcheas y fusas, huyendo de la realidad, saltando al vacío. Niño muerto dijeron los medicos, niño que nunca verá lo que hay que ver, verá amapolas, lirios y claveles. Verá arder el mundo pero el creerá flotar. Y ese niño hoy toca el piano, vestido de negro y magenta, con el pelo desigual y la barba desaliñada, con una lagrima en su mejilla que no es suya, que no es de nadie. Nunca desaparece, nunca se va.
Y de piano pasa a forte, las notas se vuelven flechas, los compases arcos, pero mi sonrisa aumenta, es mi último día en esta habitación y se que mi muerte es muy lejana, se que la locura me sirve de escudo y que una canción triste no terminará conmigo. Soy LA MUERTE, soy EL FUEGO. Soy incansable allá por donde pise y nunca tendré lápida. Soy tu mejor amigo y tu peor enemigo. Soy un dios derrotado. Soy tu imaginación, parte de ella. Solo la vida me mira a los ojos, solo el agua sofoca mis llamas. Solo un calderón alarga mi nota final.
Y mi canción acabará en MI.
17.6.12
10.6.12
Terrores nocturnos
Y me adentro en un sueño pero sigo en el mundo real, sigo siendo de carne y hueso, no estoy en las nubes, no estoy en el sol. Mis pasos tambaleantes se van acercando a la puerta, pero cada movimiento hace que la oscuridad se haga más espesa, que las voces dormidas se levanten al ser perturbadas por mis temblorosas piernas. Oigo ruidos y mis músculos fallan, el sudor me cae por la frente, tengo miedo de andar por el suelo, tengo miedo de caer, tengo miedo de los monstruos que puedan aparecer. Los monstruos son reales e imaginarios, están ahi, los siento, no me digas que tu no, no me abraces diciendo que ahí no hay nada por que lo hay, los veo, me hablan.
No intentes susurrarme y tranquilizarme, mi corazón lo siente, mi cabeza lo genera.
Tengo miedo, odio cuando hacen eso, cuando ellas hablan, cuando me llevan a la puerta. Quieren matarme, quieren que mi corazón explote, me quieren inerte.
Las tengo miedo, las odio... Sálvame.
No intentes susurrarme y tranquilizarme, mi corazón lo siente, mi cabeza lo genera.
Tengo miedo, odio cuando hacen eso, cuando ellas hablan, cuando me llevan a la puerta. Quieren matarme, quieren que mi corazón explote, me quieren inerte.
Las tengo miedo, las odio... Sálvame.
4.6.12
Palabras de un necio demente.
Fue ese día, el día que decidimos destrozar nuestras falsas vidas, el día en que renunciamos al triunfo marcado por ellos, fue ese el día en el que me sentí libre.
Subo cada día a lo más alto de la colina que hay en ese parque que soliamos visitar, donde todos se besan, todos se gritan, todos se divierten. Subí a lo más alto, y como Robe vi miles de ojos dentro de mis tinieblas, le hablo a la luna pero a mi no me dice nada. A mi me odia.
Sueños de odio, pesadillas colericas nacidas de una mente colectiva, de un ente que me grita cada noche y me obliga a seguir con lo que no quiera. Quizás mi vida sean las carreteras, sean los caminos de barro y las noche mirando al cielo, cielo sin estrellas, cielo sin esperanzas. Contengo mis lagrimas cada noche pero cada día es más difícil. Te fallé, le fallé, me fallé.
Pero sigo siendo capaz de andar, sigo siendo capaz de alejarme un poco más, sigo siendo capaz de gritar y cantar, sigo siendo capaz de todo porque esto no es mi final, es mi nuevo principio. Es mi purgatorio y mi sueño de locura, es mi persona en cada palabra que me ocultas, es todo y nada, es alfa y omega, es mi nacimiento y mi muerte.
Son mis palabras, las de un loco sin futuro, las de un niño que soñó con lo más alto y que aún no sabe escribir, las palabras de un viejo sabio que se rie echando pan a las palomas mientras una enfermedad le debora. No soy nadie, no soy tú, ni el, ni mucho menos yo. Soy... el viento que roza tu mejilla en una noche de verano, el verso trabado de un poeta, el abrazo de un amigo, el mar que roza tus dedos y la arena que pisas, el rayo de sol en invierno que ilumina tu sonrisa, una metafora mal construida, un texto sin sentido, la palabra que se obvia, el reflejo en tu cristal.
Y en mi tumba inexistente escribiras: ES.
Subo cada día a lo más alto de la colina que hay en ese parque que soliamos visitar, donde todos se besan, todos se gritan, todos se divierten. Subí a lo más alto, y como Robe vi miles de ojos dentro de mis tinieblas, le hablo a la luna pero a mi no me dice nada. A mi me odia.
Sueños de odio, pesadillas colericas nacidas de una mente colectiva, de un ente que me grita cada noche y me obliga a seguir con lo que no quiera. Quizás mi vida sean las carreteras, sean los caminos de barro y las noche mirando al cielo, cielo sin estrellas, cielo sin esperanzas. Contengo mis lagrimas cada noche pero cada día es más difícil. Te fallé, le fallé, me fallé.
Pero sigo siendo capaz de andar, sigo siendo capaz de alejarme un poco más, sigo siendo capaz de gritar y cantar, sigo siendo capaz de todo porque esto no es mi final, es mi nuevo principio. Es mi purgatorio y mi sueño de locura, es mi persona en cada palabra que me ocultas, es todo y nada, es alfa y omega, es mi nacimiento y mi muerte.
Son mis palabras, las de un loco sin futuro, las de un niño que soñó con lo más alto y que aún no sabe escribir, las palabras de un viejo sabio que se rie echando pan a las palomas mientras una enfermedad le debora. No soy nadie, no soy tú, ni el, ni mucho menos yo. Soy... el viento que roza tu mejilla en una noche de verano, el verso trabado de un poeta, el abrazo de un amigo, el mar que roza tus dedos y la arena que pisas, el rayo de sol en invierno que ilumina tu sonrisa, una metafora mal construida, un texto sin sentido, la palabra que se obvia, el reflejo en tu cristal.
Y en mi tumba inexistente escribiras: ES.
26.5.12
Hablando al aire, gritando al suelo
Nueve cervezas por barba, nueve relatos de autodestrucción. Un paseo a casa intenso, solitario, como si el mundo entero se hubiera parado y solo yo me moviera por los caminos inescrutable de un dios muerto. Son tantas las cosas que pasan en unos minutos, son los humos que infectan nuestro pulmones, que nos matan lentamente, son los que me hacen perder la cabeza, son los que me hacen fuerte.
Dicen las libelulas que he perdido mi vida, que la he tirado a la basura, que la he perdido para siempre. Soy yo, el que anda libre por el mundo, del que todos hablan mal. Pero mi utopia es para mi, mi autodestrucción es para mi, mis treinta minutos de sueños son para mi.
Veo a mi alrededor caras de gente que me veia con futuro, ahora tan decepcionadas que se tapan la cara. Si los poetas hablaran de mí harian canciones de tristeza y desamparo, de un niño que no supo crecer y se fue a vivir de sueños. “De sueños no se vive“, de versos no se muere, de miradas no se fallece. Y dime amigo, dime que hice mal, dime en que paso fallé y dame una razón para reirme una vez más o para llorar un rato más. Son mis lagrimas ocultas, lagrimas que caen por dentro, lagrimas que se cristalizan en mi gris corazón y lo matan, me matan.
Déjame amigo, mirar por tu ventana y ver tu triunfo, yo estoy preparado para correr, echar una zancada al aire y no parar y no reir, no llorar, no sentir, no hablar, no besar, no pensar... Solo gritar. Me esconderé del sol, para que no me mire con desprecio, me dejaré crecer mi barba para que nadie me vea la sonrisa, lloraré en cada esquina en la que dos amantes se besaron, saltaré de cada balcón hacia el tejado.
Querido amigo, yo he muerto, tu aún vives, olvidate de mí y sigue adelante en tu camino, nunca cruces el mio, y si tus versos se vuelven divinos, dedícame el último, el triste, el de despedida.
No me levantaré ¿Ya que puede ser peor?
Dicen las libelulas que he perdido mi vida, que la he tirado a la basura, que la he perdido para siempre. Soy yo, el que anda libre por el mundo, del que todos hablan mal. Pero mi utopia es para mi, mi autodestrucción es para mi, mis treinta minutos de sueños son para mi.
Veo a mi alrededor caras de gente que me veia con futuro, ahora tan decepcionadas que se tapan la cara. Si los poetas hablaran de mí harian canciones de tristeza y desamparo, de un niño que no supo crecer y se fue a vivir de sueños. “De sueños no se vive“, de versos no se muere, de miradas no se fallece. Y dime amigo, dime que hice mal, dime en que paso fallé y dame una razón para reirme una vez más o para llorar un rato más. Son mis lagrimas ocultas, lagrimas que caen por dentro, lagrimas que se cristalizan en mi gris corazón y lo matan, me matan.
Déjame amigo, mirar por tu ventana y ver tu triunfo, yo estoy preparado para correr, echar una zancada al aire y no parar y no reir, no llorar, no sentir, no hablar, no besar, no pensar... Solo gritar. Me esconderé del sol, para que no me mire con desprecio, me dejaré crecer mi barba para que nadie me vea la sonrisa, lloraré en cada esquina en la que dos amantes se besaron, saltaré de cada balcón hacia el tejado.
Querido amigo, yo he muerto, tu aún vives, olvidate de mí y sigue adelante en tu camino, nunca cruces el mio, y si tus versos se vuelven divinos, dedícame el último, el triste, el de despedida.
No me levantaré ¿Ya que puede ser peor?
7.5.12
Se destroza el camino inventado
Con el permiso de las notas que surcan el viento empecé a silbar una canción, una canción alegre, rebosante de vitalidad y caminé por mi vida sin a penas enterarme. Llegué a mundos inexplorados, unos más tristes, otros más alegres, unos contigo, otros sin ti.
Engañe al diablo, como muchos otros antes, subí escaleras al cielo y llamé a sus puertas. No había cabida en sus muros para mi, no había una nube con mi nombre, por haber, no había ni existencia. Y seguí andando, silbando innumerables canciones, escuchando en mi cabeza la letra.
Sin muerte, mi vida seguiria siendo finita, pero yo decidiria cuando acabarla.
Me topé con poetas y músicos, musas y artistas, amigos y enemigos. Era andar por la muerte, sin muerte, era un camino abierto a tantas posibilidades que lo único que hice fue andar y silbar...
Amé a un Ángel del que huí, no sabia como decirle que le queria, que le necesitaba, que queria ser suyo. Teniendole al lado y siendo incapaz de declarar amor, quizás yo no tenia eso, quizás yo debía estar solo. Y entre quizás y quizás, en mi soledad me topé con una joven pelirroja, peligrosa. Ella se reía del mundo y caminaba con su perro por la muerte y vivia sin vivir en un maraña de pensamientos que la asustaban. Labios carnosos, piel clara, no queria abandonarla nunca. Pero el diablo apareció, vino a llevarme, yo no le había engañado, él lo hizo.
A todos los que vi y querí les hice la misma propuesta: Algún día, quedaremos cerca del suelo... Donde se refleje la luna. Perdón por no cumplirla.
Engañe al diablo, como muchos otros antes, subí escaleras al cielo y llamé a sus puertas. No había cabida en sus muros para mi, no había una nube con mi nombre, por haber, no había ni existencia. Y seguí andando, silbando innumerables canciones, escuchando en mi cabeza la letra.
Sin muerte, mi vida seguiria siendo finita, pero yo decidiria cuando acabarla.
Me topé con poetas y músicos, musas y artistas, amigos y enemigos. Era andar por la muerte, sin muerte, era un camino abierto a tantas posibilidades que lo único que hice fue andar y silbar...
Amé a un Ángel del que huí, no sabia como decirle que le queria, que le necesitaba, que queria ser suyo. Teniendole al lado y siendo incapaz de declarar amor, quizás yo no tenia eso, quizás yo debía estar solo. Y entre quizás y quizás, en mi soledad me topé con una joven pelirroja, peligrosa. Ella se reía del mundo y caminaba con su perro por la muerte y vivia sin vivir en un maraña de pensamientos que la asustaban. Labios carnosos, piel clara, no queria abandonarla nunca. Pero el diablo apareció, vino a llevarme, yo no le había engañado, él lo hizo.
A todos los que vi y querí les hice la misma propuesta: Algún día, quedaremos cerca del suelo... Donde se refleje la luna. Perdón por no cumplirla.
30.3.12
Ángel artificial, duende espacial
Es un día soleado en mi nube, voy flotando entre vientos que me llevan donde ellos quieren. Soy despreocupado, no necesito preocuparme de las cosas de mi cabeza, no puedo perder. Quemé tus recuerdos aquel día y robé una nube del cielo solo para mi. Quizás ahora ande un poco loco, hablando solo, cantando solo, mirando solo una nube. Te dejé mi foto en tu cajón, en ese cajón en el que guardabas toda tu ropa.
Esta vez me fui yo y me acuerdo de tus caricias pero puedo con ello, yo en mi nube estoy bien. Y muchos intentan robarmela y muchos intentan timarme, creen que porque vivo en las nubes soy un idiota. Tal vez no se equivoquen. ¿Donde estoy?
Siento vacio, angustia y tristeza cada vez que veo un tejado rojo. Rojo como esos pantalones que siempre usabas, como ese pintalabios que me dejaban marcas en el moflete. Odio el rojo y odio el recuerdo que me recorre todas las partes de mi cuerpo que me hace preguntarme ¿Que soy yo sin ti? ¿Que es la vida sin una caricia tuya?
Huir a los cielos, creerme un ángel, tropezar y caer.
Y mi último pensamiento fuiste tú. Y mi última sonrisa fue por ti.
Esta vez me fui yo y me acuerdo de tus caricias pero puedo con ello, yo en mi nube estoy bien. Y muchos intentan robarmela y muchos intentan timarme, creen que porque vivo en las nubes soy un idiota. Tal vez no se equivoquen. ¿Donde estoy?
Siento vacio, angustia y tristeza cada vez que veo un tejado rojo. Rojo como esos pantalones que siempre usabas, como ese pintalabios que me dejaban marcas en el moflete. Odio el rojo y odio el recuerdo que me recorre todas las partes de mi cuerpo que me hace preguntarme ¿Que soy yo sin ti? ¿Que es la vida sin una caricia tuya?
Huir a los cielos, creerme un ángel, tropezar y caer.
Y mi último pensamiento fuiste tú. Y mi última sonrisa fue por ti.
5.3.12
Mi reino sin luz
Toda la oscuridad en la que me he hundido, en la desesperanza de lo que he perdido. Soy yo frente a un charco, soy yo esperando al fin del mundo en una vieja butaca, en un descampado sin luz. Mi espada se quebró luchando a tu lado, espalda contra espalda, pintando nuestro futuro a base de poesia y prosa enlazada con sutiles carcajadas.
Podriamos haber vencido contra nuestros demonios, matar a nuestros angeles y asesinar a nuestra humanidad una vez más... Somo el apocalipsis, somos dioses olvidados, somos los verdaderos amos de esas miserables vidas que nosotros habiamos escrito. Sin nosotros ellos no serian nada.
Pero quien diria que tu tambien te irias, poeta de nadie, poeta sin nombre.
Solo en toda esta oscuridad. Mi única razón de vivir es la muerte. Mi única razón de morir es vivir. Los trozos quebrados de esta espada. La muerte no es la solución y mil demonios me rodean, otros mil angeles oscurecen mis cielos. Mi sonrisa se escapa de pánico y levantandome del suelo, destrozando mi reflejo con una pisada. Hoy no muero yo, hoy mueren ellos. Este no es mi fin.
Podriamos haber vencido contra nuestros demonios, matar a nuestros angeles y asesinar a nuestra humanidad una vez más... Somo el apocalipsis, somos dioses olvidados, somos los verdaderos amos de esas miserables vidas que nosotros habiamos escrito. Sin nosotros ellos no serian nada.
Pero quien diria que tu tambien te irias, poeta de nadie, poeta sin nombre.
Solo en toda esta oscuridad. Mi única razón de vivir es la muerte. Mi única razón de morir es vivir. Los trozos quebrados de esta espada. La muerte no es la solución y mil demonios me rodean, otros mil angeles oscurecen mis cielos. Mi sonrisa se escapa de pánico y levantandome del suelo, destrozando mi reflejo con una pisada. Hoy no muero yo, hoy mueren ellos. Este no es mi fin.
11.2.12
Por dentro de mi
Subido a lo alto de un tejado, muerto de frio y sonriendo a la luna.
Si me rio de mi desgracia soy un inconsciente, me dice la gente al pasar, que se agolpan a mis pies para ver si salto. Son tan estúpidos que piensan que voy a saltar ¿No puedo simplemente mirar la luna? ¿No puedo simplemente disfrutar de una noche de vientos siberianos? Por lo visto eso no es normal y la gente no procesa ese amor por el frio, por sentirme mas cerca de ella, más cerca de su abrazo, que ella me espera bajo tierra, si saltara, si diera el paso...
Me paro a pensar en su sonrisa, en su pelo y en sus caricias, me paro a pensar en la constelación de sus pecas y sus besos, sus besos... Me derretia por ellos, suaves labios que se deslizaban junto a los mios, que me amaban, que me querían junto a ellos. Ahora están tan lejos, pero a un solo paso.
A cada minuto hay más gente apostada, mirando atónitos si este relato de mi vida acabará con mi cuerpo deformado por el impacto del suelo. Yo no me veo aún en el ataúd, aún tengo que hacer muchas cosas que prometí, tengo que vivir al menos cinco segundos más.
Pero no se puede morir por autoasfixia, lo se porque lo intento, el pánico de la gente me llega a mi; sus voces, sus gritos, sus atrevimientos, todo. Y lo noto, y lo siento, ellos quieren verme muerto, porque no saben mi nombre, porque no soy nada para ellos, seria una anécdota en sus bocas. Simples palabras exageradas y estaria a su lado, abrazados. Dos cadáveres que se aman, dos cadáveres que descansan juntos. Estas son mis últimas tres lineas y son todas tuyas.
Te amé, te amo y te amaré.
Si me rio de mi desgracia soy un inconsciente, me dice la gente al pasar, que se agolpan a mis pies para ver si salto. Son tan estúpidos que piensan que voy a saltar ¿No puedo simplemente mirar la luna? ¿No puedo simplemente disfrutar de una noche de vientos siberianos? Por lo visto eso no es normal y la gente no procesa ese amor por el frio, por sentirme mas cerca de ella, más cerca de su abrazo, que ella me espera bajo tierra, si saltara, si diera el paso...
Me paro a pensar en su sonrisa, en su pelo y en sus caricias, me paro a pensar en la constelación de sus pecas y sus besos, sus besos... Me derretia por ellos, suaves labios que se deslizaban junto a los mios, que me amaban, que me querían junto a ellos. Ahora están tan lejos, pero a un solo paso.
A cada minuto hay más gente apostada, mirando atónitos si este relato de mi vida acabará con mi cuerpo deformado por el impacto del suelo. Yo no me veo aún en el ataúd, aún tengo que hacer muchas cosas que prometí, tengo que vivir al menos cinco segundos más.
Pero no se puede morir por autoasfixia, lo se porque lo intento, el pánico de la gente me llega a mi; sus voces, sus gritos, sus atrevimientos, todo. Y lo noto, y lo siento, ellos quieren verme muerto, porque no saben mi nombre, porque no soy nada para ellos, seria una anécdota en sus bocas. Simples palabras exageradas y estaria a su lado, abrazados. Dos cadáveres que se aman, dos cadáveres que descansan juntos. Estas son mis últimas tres lineas y son todas tuyas.
Te amé, te amo y te amaré.
29.12.11
Olas verdes
Muerto en la playa de arena blanca que visitabas cada verano, esa canción entre triste y alegre que sigue pegada a tu cabeza... Pregúntame algo.
Ya no eres corporeo, eres un triste espíritu que ha llegado a las puertas del hades, que ha encontrado trompetas a su entrada, que el sol brilla mas fuerte que nunca.
Ey viejo amigo, duerme, ahora descansa para siempre, ahora deja que las lagrimas mas tristes caigan por tu rostro y que tu sonrisa sea mas alegre que nunca, que las extrañas interjecciones de los días perdidos, los días tristes se conviertan en mariposas azules y que ahora que has llegado al final del camino puedas ver como cada una de esas mariposas deja entrever una fracción de tu no vida.
Y gota a gota te estás deshaciendo, en comunión con el mar... Y no tienes nada que decir, absolutamente nada... Ahora te has dado cuenta de que después de la muerte solo hay eso, muerte.
Ya no eres corporeo, eres un triste espíritu que ha llegado a las puertas del hades, que ha encontrado trompetas a su entrada, que el sol brilla mas fuerte que nunca.
Ey viejo amigo, duerme, ahora descansa para siempre, ahora deja que las lagrimas mas tristes caigan por tu rostro y que tu sonrisa sea mas alegre que nunca, que las extrañas interjecciones de los días perdidos, los días tristes se conviertan en mariposas azules y que ahora que has llegado al final del camino puedas ver como cada una de esas mariposas deja entrever una fracción de tu no vida.
Y gota a gota te estás deshaciendo, en comunión con el mar... Y no tienes nada que decir, absolutamente nada... Ahora te has dado cuenta de que después de la muerte solo hay eso, muerte.
12.12.11
Tus besos en el aire
En la estrella mas cercana construí mi casa, mi piel se tornó en ceniza y mis ojos, hartos de vida, se deshicieron con la visión de esa estrella, esa última estrella. Cuando la sangre corre por mi cara y se evapora al caer de mis mejillas, recuerdo todos esos momentos contigo, con tu cuerpo.
Esas tardes en un campo verde rodeado de amapolas, con una mujer de la que desconozco el nombre, ella me dice que se llama como las flores de este campo, que la gusta que la llamen así.
Yo para ella soy Gris. Me llama así por que mis ojos siempre están tristes, aunque siempre torne una sonrisa ella sabe de sobra que en mi interior estoy triste, que casi estoy muerto por dentro. Lo sabe por mis ojos, solo por mis ojos.
Y en ese campo me mira riendo por mis comentarios estúpidos mientras agito los brazos intentado explicar cosas insanas, y es en ese momento cuando percibe que el gris de mi mirada se torna de colores alocados, es en ese momento en que sus labios siguen sonriendo y desvia su mirada a las nubes... Esas nubes, esa estrella... Ese fin.
20.11.11
Insomnio/Amnesia
Un día te tumbas en tu cama, cae la noche con un programa aburrido que habla sobre la copula entre ailoropodas melanoleucas... Vamos, putos osos panda. Un panda es ruidoso mientras se zumba a una panda... Te recuerda tanto al porno. ¿Habrá porno con osos panda? Lo hay con perros y caballos, seguro que algún degenerado se ha grabado metiendo su diminuto pene en un oso panda. Seguro.
Y con cada tic se cierra un poco más el ojo izquierdo y con cada tac, el derecho. Y en la pantalla sigue un tipo con pinta de entendido haciendo gestos exagerados mientras explica como el señor panda penetra salvajemente durante treinta segundos a la fogosa señora panda. Ahora más que osos panda eres un jodido koala.
Un golpe en el brazo te despierta. Casi en shock abres los ojos, llenos de ojeras y amoratados. Tu cara es pálida casi más que la del muerto que están enterrando. Si estabas en tu maravillosa cama de mil euros ¿Que cojones haces en un entierro?
'Pobrecito' pasa por tu cabeza. Pobre desgraciado que no recuerdas ni quien es ni porque mierdas estás en un cementerio, con el mal rollo que te dan. Demasiado George A. Romero y lo sabes. Empieza a temblar el suelo, el ataúd que guarda a tu querido 'nosequien' emite un ruido aterrador y se abre de manera tan violenta que las bisagras se destrozan. Todos gritan, todos huyen... ¡Han vuelto! ¿Y tú? Tú estás contento porque eso significa el fin del mundo. Adios trabajo, adios ex-novia amargada, adios amigos cabrones, adios deudas, y lo mejor, adios mundo cruel.
Esa frase está demasiado usada.
Un pitido clinico te vuelve a abrir los ojos, sala blanca, con cama blanca, sabanas blancas, cortinas blancas, sofás blancos, chismes que pitan blancos. Todo apunta a un hospital, y has sido maravillosamente operado. Ahora como Bob en el Club de la Lucha te has quedado sin las joyas de la corona. Cancer de testículos. Ahora no tienes fisicamente algo que, hace ya décadas, perdiste metaforicamente.
Ni tu gorda mujer fumadora compulsiva está en tu sala, está afuera fumándose otras dos cajas de rubios que la derivarán, tarde o temprano en cancer, no de testículos, obviamente.
Y tú en tu habitación compartida, rodeado de hipócritas que ves todas las semanas y tú con tu estúpido optimismo. No eres el puto Farinelli, tu ni huevos, ni dinero. Y por cierto, de tu magnifica cama de mil euros, ni una astilla.
El sonido de un camarero torpe que se tropieza y el energico grito de una multimillonaria mientras se le mancha el vestido con un James Berry Vineyard Paso Robles del 2007 que iba rumbo a tu mesa. Un vino que su botella cuesta mas que el vestido de esa. Un jodido gasto de dinero porque a ti te sabe exactamente igual que el vino de brick que bebes en fiestas y que mezclas con cocacola, pero las apariencias son las apariencia, no ibas a pillar un Don Simon de euro el litro. Rubia, ojos azules, pechos descomunales plastificados y euforica por que un lapsus ha hecho que su precioso Ali Hirminid, o algo así, no alcanzas a escuchar, se haya manchado con un vino mas caro que el fabuloso Ali comosea. Y no, no se ha manchado con un plato de percebes que chupaba ansiosa en la mesa de al lado, a más de dos metros, pero si con el puto vino que ibas a tragarte. Rascandote cabizbajo buscas una solución mientras el Cthulu grita al pobre camarero que mearia en tu sopa si no fuera por tu aspecto, lo sabes de sobra por que le has visto hacerselo a otros, si pudieras verte la cara que el teme seguro que tendría un tono amarillo leproso que tira para atrás. Tu aspecto y tus propinas. Pero obvias, sonríes, te acercas a la del vestido y susurras: “¿Sabes que el percebe tiene un pene veinte veces más grande que su cuerpo?“
Y ya la cama te la sopla.
Y con cada tic se cierra un poco más el ojo izquierdo y con cada tac, el derecho. Y en la pantalla sigue un tipo con pinta de entendido haciendo gestos exagerados mientras explica como el señor panda penetra salvajemente durante treinta segundos a la fogosa señora panda. Ahora más que osos panda eres un jodido koala.
Un golpe en el brazo te despierta. Casi en shock abres los ojos, llenos de ojeras y amoratados. Tu cara es pálida casi más que la del muerto que están enterrando. Si estabas en tu maravillosa cama de mil euros ¿Que cojones haces en un entierro?
'Pobrecito' pasa por tu cabeza. Pobre desgraciado que no recuerdas ni quien es ni porque mierdas estás en un cementerio, con el mal rollo que te dan. Demasiado George A. Romero y lo sabes. Empieza a temblar el suelo, el ataúd que guarda a tu querido 'nosequien' emite un ruido aterrador y se abre de manera tan violenta que las bisagras se destrozan. Todos gritan, todos huyen... ¡Han vuelto! ¿Y tú? Tú estás contento porque eso significa el fin del mundo. Adios trabajo, adios ex-novia amargada, adios amigos cabrones, adios deudas, y lo mejor, adios mundo cruel.
Esa frase está demasiado usada.
Un pitido clinico te vuelve a abrir los ojos, sala blanca, con cama blanca, sabanas blancas, cortinas blancas, sofás blancos, chismes que pitan blancos. Todo apunta a un hospital, y has sido maravillosamente operado. Ahora como Bob en el Club de la Lucha te has quedado sin las joyas de la corona. Cancer de testículos. Ahora no tienes fisicamente algo que, hace ya décadas, perdiste metaforicamente.
Ni tu gorda mujer fumadora compulsiva está en tu sala, está afuera fumándose otras dos cajas de rubios que la derivarán, tarde o temprano en cancer, no de testículos, obviamente.
Y tú en tu habitación compartida, rodeado de hipócritas que ves todas las semanas y tú con tu estúpido optimismo. No eres el puto Farinelli, tu ni huevos, ni dinero. Y por cierto, de tu magnifica cama de mil euros, ni una astilla.
El sonido de un camarero torpe que se tropieza y el energico grito de una multimillonaria mientras se le mancha el vestido con un James Berry Vineyard Paso Robles del 2007 que iba rumbo a tu mesa. Un vino que su botella cuesta mas que el vestido de esa. Un jodido gasto de dinero porque a ti te sabe exactamente igual que el vino de brick que bebes en fiestas y que mezclas con cocacola, pero las apariencias son las apariencia, no ibas a pillar un Don Simon de euro el litro. Rubia, ojos azules, pechos descomunales plastificados y euforica por que un lapsus ha hecho que su precioso Ali Hirminid, o algo así, no alcanzas a escuchar, se haya manchado con un vino mas caro que el fabuloso Ali comosea. Y no, no se ha manchado con un plato de percebes que chupaba ansiosa en la mesa de al lado, a más de dos metros, pero si con el puto vino que ibas a tragarte. Rascandote cabizbajo buscas una solución mientras el Cthulu grita al pobre camarero que mearia en tu sopa si no fuera por tu aspecto, lo sabes de sobra por que le has visto hacerselo a otros, si pudieras verte la cara que el teme seguro que tendría un tono amarillo leproso que tira para atrás. Tu aspecto y tus propinas. Pero obvias, sonríes, te acercas a la del vestido y susurras: “¿Sabes que el percebe tiene un pene veinte veces más grande que su cuerpo?“
Y ya la cama te la sopla.
6.11.11
Schrödinger experimento con mis huesos
Estoy vivo y muerto a la vez, en mi caja soy feliz, en mi muerte hayo el fin, en mi vida intercambio palabras con moscas metalizadas de mirada asesina. En mi caja soy feliz viviendo muerto cada día, en mi caja no hay dolor para un vivo, solo descanso para mentes incautas como la de los gatos.
Ya no tengo que entender el lenguaje confuso como ordenadores de gente que quiere saber sin interes como me siento hoy. Hoy soy el rey de tu mente, mañana estaré muerto.
Bailo como una bolsa al viento, me dejo llevar por suaves brisas de papel maché, navego en olas de cordones y escavo un foso en plastelina verde, azul y blanca. Juego y pinto manchandome las manos, no puedo mirar el futuro, por que mi futuro es el siguiente minuto que pasaré riendo en el patio de recreo, gritando de manera alocada imaginandome capitán de un barco pirata, robando tesoros y bebiendo ron. Pirata de arenero, bucanero a la orden de la enseñanza. Hoy soy el niño de tus recuerdos, mañana estaré muerto.
Y de todos los minutos que pasé en tu cama, rogandole al tiempo que no pasara, que nos dejara cinco minutos mas. Nuestro besos no querían acabar, nuestros labios necesitaban estar el uno junto al otros, nuestros ombligos inseparables y nuestras sabanas manchadas de amor... Miedo y asco en cada momento. Dulce apaciguadora de almas que me quiere encerrada en su cuerpo, mirame y no dejes de hacerlo hasta que mi cara se borre, hasta que mi recuerdo se esfume. Hoy soy el amado que siempre quisiste, mañana estaré muerto.
Estoy vivo y muerto, nunca supe decidirme.
Ya no tengo que entender el lenguaje confuso como ordenadores de gente que quiere saber sin interes como me siento hoy. Hoy soy el rey de tu mente, mañana estaré muerto.
Bailo como una bolsa al viento, me dejo llevar por suaves brisas de papel maché, navego en olas de cordones y escavo un foso en plastelina verde, azul y blanca. Juego y pinto manchandome las manos, no puedo mirar el futuro, por que mi futuro es el siguiente minuto que pasaré riendo en el patio de recreo, gritando de manera alocada imaginandome capitán de un barco pirata, robando tesoros y bebiendo ron. Pirata de arenero, bucanero a la orden de la enseñanza. Hoy soy el niño de tus recuerdos, mañana estaré muerto.
Y de todos los minutos que pasé en tu cama, rogandole al tiempo que no pasara, que nos dejara cinco minutos mas. Nuestro besos no querían acabar, nuestros labios necesitaban estar el uno junto al otros, nuestros ombligos inseparables y nuestras sabanas manchadas de amor... Miedo y asco en cada momento. Dulce apaciguadora de almas que me quiere encerrada en su cuerpo, mirame y no dejes de hacerlo hasta que mi cara se borre, hasta que mi recuerdo se esfume. Hoy soy el amado que siempre quisiste, mañana estaré muerto.
Estoy vivo y muerto, nunca supe decidirme.
30.10.11
Azotes fotografiados con compactas
Madrid era nuestra.
Conocíamos sus calles, vivimos en ellas, sufrimos, amamos, rozamos, saltamos, gritamos, corrimos, reimos, besamos, pegamos, robamos, pintamos, escribimos, fotografiamos, comimos, bebimos, vomitamos, cantamos, disfrutamos, soñamos... Nos perdimos.
Pisamos cada baldosa de suelo y cuando las cambiaban volvíamos a pasar para que nuestra huella, ficticia, quedará ahi. Usamos cada fotomatón que tenia la ciudad, pintamos nuestros nombres en cada esquina y notamos la lluvia en nuestros rostros cada lluvia de verano.
Nos compramos miles de postales que nunca llegaron a ningún lado, nos sentamos en una plaza llena de gente, bailamos al son del cuarteto de cuerda que tocaba en aquella calle. Subimos las escaleras de cada edificio, nos colamos esa noche en el museo y robamos sonrisas a los cuadros. Dormimos en un tejado desde el que se veia el reloj que salía por la tele y tus ojos siempre me decían que sonriera.
Los años pasan, las vidas mueren y nosotros no íbamos a ser especiales.
Conocíamos sus calles, vivimos en ellas, sufrimos, amamos, rozamos, saltamos, gritamos, corrimos, reimos, besamos, pegamos, robamos, pintamos, escribimos, fotografiamos, comimos, bebimos, vomitamos, cantamos, disfrutamos, soñamos... Nos perdimos.
Pisamos cada baldosa de suelo y cuando las cambiaban volvíamos a pasar para que nuestra huella, ficticia, quedará ahi. Usamos cada fotomatón que tenia la ciudad, pintamos nuestros nombres en cada esquina y notamos la lluvia en nuestros rostros cada lluvia de verano.
Nos compramos miles de postales que nunca llegaron a ningún lado, nos sentamos en una plaza llena de gente, bailamos al son del cuarteto de cuerda que tocaba en aquella calle. Subimos las escaleras de cada edificio, nos colamos esa noche en el museo y robamos sonrisas a los cuadros. Dormimos en un tejado desde el que se veia el reloj que salía por la tele y tus ojos siempre me decían que sonriera.
Los años pasan, las vidas mueren y nosotros no íbamos a ser especiales.
26.10.11
De esas cosas que te salen en un parque
Y si me encuentras muy despacio
en algún lugar to' borracho
y me dices al oido birguerias
miraré al destino de rodillas.
Si a cada paso me caigo,
si en cada lucha te fallo,
levantaré mi puño en alto
y me alzaré otra vez, otra vez.
No te puedo demostrar
lo triste de mi valia.
No puedo ni alcanzar
un susurro en el espacio.
Tocaré notas en blanco,
un acorde con desgano,
un guiño obcecado
o mi vida desde el tejado.
Y no puedo seguir
con estos versos de marmota.
Y no puedo mentir
con tus labios en mi boca.
en algún lugar to' borracho
y me dices al oido birguerias
miraré al destino de rodillas.
Si a cada paso me caigo,
si en cada lucha te fallo,
levantaré mi puño en alto
y me alzaré otra vez, otra vez.
No te puedo demostrar
lo triste de mi valia.
No puedo ni alcanzar
un susurro en el espacio.
Tocaré notas en blanco,
un acorde con desgano,
un guiño obcecado
o mi vida desde el tejado.
Y no puedo seguir
con estos versos de marmota.
Y no puedo mentir
con tus labios en mi boca.
24.10.11
No te vayas al olvido
Me compré un corazón pensando que me serviria para afrontar una vida, vendí mi cordura por cinco gramos de acido que me dejaron en una cuneta, extenuado, exánime.
Cada paso acerca a tu boca, cada segundo te alejas un poco mas y vas susurrando los versos de un poeta erratico mientras me miras sabiendo que te traicioné, sin sonrisa en tu cara.
En el valle sentado, sin cara, sin alma, sin cuerpo, desplomado bajo mi sabana de estrellas, el cielo me pertenece, nunca nadie me lo ha robado, aunque digan que nunca fue mio, aunque tú me digas que fue la idea de un demente, que la noche es de la noche, que el día es del día y que yo no puedo convertirme en dios, que yo no puedo ser en lo que nunca quise creer.
Una manzana cae del árbol, una lagrima del cielo y un millón de soles me inducen a mi mas profundo sueño, en una cama de hojarasca, exalando lo poco que quise de vida en cada suspiro entintado por las palabras de un falso profeta. Quise que creyeras en mi amor.
Duermo en el suelo, me llueve en la cara y te puedo besar bajo la lluvia. Labios mojados, mejillas frias y de nuevo esa sonrisa que me llama idiota pero me quiere a la vez. En el bosque podemos morir juntos, por que si te abrazo no te suelto.
Cada paso acerca a tu boca, cada segundo te alejas un poco mas y vas susurrando los versos de un poeta erratico mientras me miras sabiendo que te traicioné, sin sonrisa en tu cara.
En el valle sentado, sin cara, sin alma, sin cuerpo, desplomado bajo mi sabana de estrellas, el cielo me pertenece, nunca nadie me lo ha robado, aunque digan que nunca fue mio, aunque tú me digas que fue la idea de un demente, que la noche es de la noche, que el día es del día y que yo no puedo convertirme en dios, que yo no puedo ser en lo que nunca quise creer.
Una manzana cae del árbol, una lagrima del cielo y un millón de soles me inducen a mi mas profundo sueño, en una cama de hojarasca, exalando lo poco que quise de vida en cada suspiro entintado por las palabras de un falso profeta. Quise que creyeras en mi amor.
Duermo en el suelo, me llueve en la cara y te puedo besar bajo la lluvia. Labios mojados, mejillas frias y de nuevo esa sonrisa que me llama idiota pero me quiere a la vez. En el bosque podemos morir juntos, por que si te abrazo no te suelto.
8.10.11
Cuarteto de cuerda en el funeral de la memoria
Te levantas con una llamada.
La muerte acecha en cada esquina, pero no quiere contigo, el cielo se vuelve de color purpura y tus pupilas no ven que el billete de metro es un billete al infierno. Pero tu te sientes tan feliz en tu ignorancia, sabes que retozas en la cama con la mas bella, que el sudor lo compartes, que las lenguas se entrelazan en los besos, tú la quieres siempre cerca, tú la quieres siempre en tu cama.
Te duermes con la tele puesta.
Sueños programados de tu mente materialista. Eres el dueño del mundo, tienes todo el dinero, tú dices lo que se hace, tú eliges quien muere... Pero este sueño muestra el fin de los sueños, postrado en una cama el hombre más importante del universo, tú, fumando esos puros tan caros que te han llevado aquí. En el hospital no se puede fumar pero ¿Quien te lo va a impedir? Nadie a venido a verte perecer, avaricia te dejó solo en un mar de oro. Y hoy vas a morir rodeado de prensa y enfermeras. Hoy vas a morir solo y lo sabes, y bajo esa piel tosca y ya casi muerta se esconde el trotamundos que siempre quisiste ser y de sus ojos sale una lagrima, una lagrima que se desliza por tu mejilla.
Te levantas entre sudores.
La mujer que da las noticias a las tantas de la madrugada sigue farfullando las noticias que acarrean al mundo, levantas del sofá y vas a beber agua, de camino al salón te cruzas con ese espejo que pusiste ahí porque no te quedaba más espacio. Y el señor que aparece en el reflejo no se parece en nada a lo que ese joven soñador queria llegar a ser. No hay barba desaliñada, no hay ropa vieja ni sonrisa en la cara, no hay ni rastro del trotamundos que quisiste ser, apenas hay un recuerdo. Asististe a tu propio funeral y no quieres recordarlo, no recuerdas tan siquiera el movimiento armónico simple que dibujaba esa cuerda mientras hablabas con tus amigos de Dalí, Picasso, Monet, Klint y Van Gogh...
La cuerda siempre hará una onda...
La muerte acecha en cada esquina, pero no quiere contigo, el cielo se vuelve de color purpura y tus pupilas no ven que el billete de metro es un billete al infierno. Pero tu te sientes tan feliz en tu ignorancia, sabes que retozas en la cama con la mas bella, que el sudor lo compartes, que las lenguas se entrelazan en los besos, tú la quieres siempre cerca, tú la quieres siempre en tu cama.
Te duermes con la tele puesta.
Sueños programados de tu mente materialista. Eres el dueño del mundo, tienes todo el dinero, tú dices lo que se hace, tú eliges quien muere... Pero este sueño muestra el fin de los sueños, postrado en una cama el hombre más importante del universo, tú, fumando esos puros tan caros que te han llevado aquí. En el hospital no se puede fumar pero ¿Quien te lo va a impedir? Nadie a venido a verte perecer, avaricia te dejó solo en un mar de oro. Y hoy vas a morir rodeado de prensa y enfermeras. Hoy vas a morir solo y lo sabes, y bajo esa piel tosca y ya casi muerta se esconde el trotamundos que siempre quisiste ser y de sus ojos sale una lagrima, una lagrima que se desliza por tu mejilla.
Te levantas entre sudores.
La mujer que da las noticias a las tantas de la madrugada sigue farfullando las noticias que acarrean al mundo, levantas del sofá y vas a beber agua, de camino al salón te cruzas con ese espejo que pusiste ahí porque no te quedaba más espacio. Y el señor que aparece en el reflejo no se parece en nada a lo que ese joven soñador queria llegar a ser. No hay barba desaliñada, no hay ropa vieja ni sonrisa en la cara, no hay ni rastro del trotamundos que quisiste ser, apenas hay un recuerdo. Asististe a tu propio funeral y no quieres recordarlo, no recuerdas tan siquiera el movimiento armónico simple que dibujaba esa cuerda mientras hablabas con tus amigos de Dalí, Picasso, Monet, Klint y Van Gogh...
La cuerda siempre hará una onda...
30.9.11
Aloha i'a au oe
De las suaves arenas que rebosan mis costados al tumbarme al lado de una sirena sin cola, de las aguas dulces que salen de este mar salado. De pájaros pintados y de estrellas enroscadas se nubla el cielo, de alegres melodias se llenan mis válvulas y de tus besos mi boca.
Y es que aquí, en esta playa sin mar, en esta noche sin estrellas solo puedo decirte al oído mil versos, un soneto y cinco rimas faciles para dejarte impresionada. Que soy un mal pintor, que soy un mal poeta, que me falta una oreja como a Vincent y me sobran las ideas para decirte esas cuatro letras que nos vuelven estúpidos a los dos.
Soy el sonambulo en alta mar, el idiota que cayó por la borda y se ahogó entre algas... Mi sirena de cuento, mi dulce reina de los mares... Déjame perder el oxígeno a tu lado una vez mas, ponme un collar de flores y susúrrame al odio, como tu solo sabes hacer: Aloha i'a au oe.
Y es que aquí, en esta playa sin mar, en esta noche sin estrellas solo puedo decirte al oído mil versos, un soneto y cinco rimas faciles para dejarte impresionada. Que soy un mal pintor, que soy un mal poeta, que me falta una oreja como a Vincent y me sobran las ideas para decirte esas cuatro letras que nos vuelven estúpidos a los dos.
Soy el sonambulo en alta mar, el idiota que cayó por la borda y se ahogó entre algas... Mi sirena de cuento, mi dulce reina de los mares... Déjame perder el oxígeno a tu lado una vez mas, ponme un collar de flores y susúrrame al odio, como tu solo sabes hacer: Aloha i'a au oe.
24.9.11
¿De titulo? Mi vida en un canuto
Y de vuelta en un gusano fundido de acero que viaja por los corazones de Madrid, de vuelta entre gritos, lamentaciones y otras razones por las que el suicidio es la única solución, las risas son nuestras gotas de salvación.
Atrás los amigos abandonados, a un lado una maleta llena de vacío y enfrente un ruido ensordecedor que tu adelantas, te ries, hablas y no se te escucha... Pero te ries. Nos nubla el chirrido, nos recuerda a lo frívolo de nuestras mentes y en la neblina del dolor sonico nos encontramos en nuestras tierras, amarillas las paredes y escaleras automáticas que nos elevan al séptimo cielo, y los gordos conformistas que usan ese estúpido ascensor, que no saben mover sus pies coordinados para subir.
Y en la superficie, indiferencia, un manto de césped mojado con cerveza rubia, de los culos de botella que agarramos para tragar y mirar la constelación de Orion en el cielo, divagar de nuestras vidas y perder el rumbo de todo lo vivido, que dentro de años seremos nada... Cenizas encima de cenizas.
Mi amapola creció encima de polvo, sus pétalos cayeron de un disparo y su sangre se esparció en mis sabanas, despierto entre dormidos, muerto entre vivos.
Mi testamento se quemo con mi casa, mi muerte se auguro con gran efectividad. Caída de un noveno, cuerdas de tender rotas y un sonido seco que se acabo dispersando en las palmeras, un remanso de paz entre carreteras. Y ahí, el polen que nos hizo tener alergias, el chocolate que nos hizo reír del vuelo de una mariposa y de nuevo esa rubia en tu regazo...
Una llamada al móvil, una frase... Vosotros lo que pasa es que os habéis fumado muchos porros.
Atrás los amigos abandonados, a un lado una maleta llena de vacío y enfrente un ruido ensordecedor que tu adelantas, te ries, hablas y no se te escucha... Pero te ries. Nos nubla el chirrido, nos recuerda a lo frívolo de nuestras mentes y en la neblina del dolor sonico nos encontramos en nuestras tierras, amarillas las paredes y escaleras automáticas que nos elevan al séptimo cielo, y los gordos conformistas que usan ese estúpido ascensor, que no saben mover sus pies coordinados para subir.
Y en la superficie, indiferencia, un manto de césped mojado con cerveza rubia, de los culos de botella que agarramos para tragar y mirar la constelación de Orion en el cielo, divagar de nuestras vidas y perder el rumbo de todo lo vivido, que dentro de años seremos nada... Cenizas encima de cenizas.
Mi amapola creció encima de polvo, sus pétalos cayeron de un disparo y su sangre se esparció en mis sabanas, despierto entre dormidos, muerto entre vivos.
Mi testamento se quemo con mi casa, mi muerte se auguro con gran efectividad. Caída de un noveno, cuerdas de tender rotas y un sonido seco que se acabo dispersando en las palmeras, un remanso de paz entre carreteras. Y ahí, el polen que nos hizo tener alergias, el chocolate que nos hizo reír del vuelo de una mariposa y de nuevo esa rubia en tu regazo...
Una llamada al móvil, una frase... Vosotros lo que pasa es que os habéis fumado muchos porros.
20.9.11
Soy el diseñador de mi propia catástrofe
El rincón mas oscuro de un sueño roto es el hogar de tantas almas perdidas, tantas almas robadas.
Pierdes el rumbo y te encuentras cayendo en un foso sin fondo, el mismo que excavaste con tus manos, porque solo necesitas de tus propias ideas para caer en el mas profundo vacío y morir... Morir desangrado sin sangre, morir con una aguja clavada entre las cejas, con esa cara de estúpido que se me queda cuando veo la sonrisa en tu rostro.
Mi corazón en una caja redundando en forma, y palpita como el del holandés encerrado en cartones, putrefacto y con ya poco que decir, pero ahí sigue, latiendo condenado.
Comprame un regaliz y dejame tirado, diseñando mi destino... Negro, oscuro y completamente desorientado.
Y me vuelvo a caer por el mismo agujero.
Pierdes el rumbo y te encuentras cayendo en un foso sin fondo, el mismo que excavaste con tus manos, porque solo necesitas de tus propias ideas para caer en el mas profundo vacío y morir... Morir desangrado sin sangre, morir con una aguja clavada entre las cejas, con esa cara de estúpido que se me queda cuando veo la sonrisa en tu rostro.
Mi corazón en una caja redundando en forma, y palpita como el del holandés encerrado en cartones, putrefacto y con ya poco que decir, pero ahí sigue, latiendo condenado.
Comprame un regaliz y dejame tirado, diseñando mi destino... Negro, oscuro y completamente desorientado.
Y me vuelvo a caer por el mismo agujero.
15.9.11
Mis ángeles descienden para morir
Mirarse las manos y tenerlas llenas de sangre no augura un buen final. No se de donde salió ni a quien despelleje para encontrarme en una situación tan escabrosa. Corrí por los cerros en la noche clara vestida de sangre, huyendo de sombras grises que se acercan a pasos agigantados a por mi, que me gritan, que me odian.
Agotado perdi la salida y encontré el cuerpo, destripado, lleno de todo tipo de insectos necrófagos. Miro mis manos, las apoyo en mi estomago y al mirar veo que perdí mis entrañas por el camino, que la locura me mato, que la cordura se quedo mirando y desemboco en un suicidio prematuro.
Agotado perdi la salida y encontré el cuerpo, destripado, lleno de todo tipo de insectos necrófagos. Miro mis manos, las apoyo en mi estomago y al mirar veo que perdí mis entrañas por el camino, que la locura me mato, que la cordura se quedo mirando y desemboco en un suicidio prematuro.
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